ENTREVISTA: BARRY McGAW Director de Educación de la OCDE
El País - 02/05/2005
"España debe tener expectativas más altas para sus alumnos y evaluar sus
resultados"
MARTA AGUIRREGOMEZCORTA - Madrid
"Se puede mejorar la calidad del sistema educativo sin perder equidad"
"La segregación sólo es buena para los alumnos más brillantes"
El australiano Barry McGaw es el director de Educación de la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y, probablemente, uno de los mayores
expertos de educación del mundo. La OCDE dio a conocer su Informe PISA 2003 el pasado
diciembre y sus resultados provocaron una convulsión: los alumnos españoles de 15 años
(secundaria obligatoria) no alcanzan la media de conocimientos de los países
desarrollados. Su nivel se sitúa entre los peores. McGaw presentó la semana pasada en
Madrid la edición en español del Informe Pisa 2003, editada por Santillana.
Pregunta. ¿Qué es lo que está fallando en el sistema educativo español para que se den
estos malos resultados?
Respuesta. Es muy difícil decir exactamente cuáles son las causas cuando no tenemos
datos históricos. No sabemos si las cosas están peor o si siempre han estado así.
Tenemos que esperar para saber cuál es la tendencia. Polonia, por ejemplo, está
mejorando sus resultados; Finlandia se mantiene; Japón parece que ha empeorado un poquito
en el campo de la lectura... Los países no están quietos. Si un país está por debajo
de la media, tres años más tarde la media habrá cambiado, se habrá movido y, por lo
tanto, la situación de un país respecto al resto también.
P. El Gobierno español prepara una nueva ley de educación. ¿Qué recomienda?
R. Una de las cosas que más influyen son las expectativas que se fijan. Los resultados de
PISA concluyen que España debe tener expectativas más altas. Y esto tendrá
implicaciones en el plan de estudios, en el profesorado y en las expectativas que éstos
tengan de sus alumnos. Dinamarca es un país interesante. Está en la media de la OCDE,
pero gasta por alumno muy por encima de la media. Un estudio anterior al de PISA preguntó
en Dinamarca a los padres si estaban contentos con el colegio de sus hijos y todos
contestaron que sí; había mucha autocomplacencia. Pero luego llegó el Informe PISA, que
señalaba que los resultados en Dinamarca no eran muy buenos. El problema es que el
sistema educativo danés carecía de una cultura de evaluación, no medía de forma seria
sus resultados. El mensaje para España es, por tanto, el siguiente: hay que esperar más
de los alumnos, tener expectativas más altas y evaluar para saber cómo van exactamente
las cosas.
P. ¿Es esto lo que distingue a los mejores sistemas educativos?
R. Sí, tienen expectativas claras, altas. Y en general, tienden a tener colegios
comprensivos [el programa escolar es el mismo para todos con ayudas personalizadas y se
retrasa a edades posteriores la elección de diferentes itinerarios educativos], aunque
esto no es cierto en todos los países. Hay dos con unos resultados muy altos que dividen
a los estudiantes en colegios académicos y en formación profesional. Uno es Holanda y
otro, la Bélgica flamenca. Ninguno tiene, sin embargo, una equidad alta.
P. En cambio, la equidad en España [no hay grandes diferencias en los resultados de los
escolares que van mejor y los que van peor], según PISA, está por encima de la media.
R. Es verdad, pero hay que tener cuidado con la autocomplacencia. Es fácil no tener
grandes diferencias entre los alumnos si ninguno va muy bien. Pero si a corto plazo
aumenta la parte proporcional de los estudiantes que sacan mejores resultados, entonces,
quizás se pueda perder algo de equidad, aunque ganes en calidad. Lo que la OCDE fomenta
es mejorar la calidad sin perder de vista la equidad.
P. Esto no será fácil...
R. Antes los países creían que tenían que hacer una elección: o calidad o equidad,
pero el Informe PISA demuestra que hay algunos países que tienen un nivel alto en ambas
variables. Esto ha sido una sorpresa para muchos.
P. ¿Hasta qué punto hay una relación directa entre el dinero que un país invierte en
educación y sus logros académicos? Porque Corea del Sur registra un nivel de gasto
similar al español y, sin embargo, está entre los que sacan mejores resultados. O el
caso de Estados Unidos, que gasta más que ningún país y está por debajo de la media.
R. El gasto tiene una relación débil con los resultados, aunque los países que gastan
más tienden a tener mejores resultados. Pero Dinamarca gasta como Estados Unidos, y está
en la media nada más. Y Estados Unidos gasta más que ninguno y está por debajo. El
gasto es importante, pero no es el único factor. Hay muchos países que buscan la forma
de despilfarrar el dinero... Antes, cuando no existían evaluaciones como la de PISA, la
discusión se centraba sólo en el gasto.
P. ¿Qué medidas ha tomado Polonia, que ha mejorado el nivel académico de sus alumnos en
sólo tres años?
R. Cierto, su sistema educativo ha mejorado notablemente entre el 2000 y 2003 y lo que es
interesante es que lo que ha hecho subir el porcentaje de la media es que han aumentado
los logros de los alumnos peores. Todos sus colegios de secundaria son comprensivos. En
2000, Polonia tenía una gran diferencia de alumnado entre colegios. Tres años más
tarde, ya no existe tal diferencia. A los alumnos con un rendimiento bajo ya no se les
mete en un mismo centro.
P. Concluye el Informe PISA que la segregación de los alumnos no mejora los resultados.
R. La segregación sólo es buena para los alumnos brillantes. Y ahí está el dilema. El
mensaje es que se pueden tener buenos resultados sin segregación. Holanda tiene buenos
resultados, pero con segregación. Hay muchas experiencias para tratar la diversidad del
alumnado. En Finlandia tienen profesores de educación especial para ayudar a los docentes
en la clase con los alumnos con problemas y así poder mantenerlos en aulas ordinarias.
P. ¿Hasta qué punto el reconocimiento y los incentivos para los docentes mejoran los
resultados académicos de los alumnos?
R. No puedo responder esta pregunta con el Informe PISA, pero hay mucha investigación
sobre profesores y, desde luego, ellos son los que crean la diferencia, no cabe duda. El
compromiso del profesor es un factor clave. El problema que tienen muchos de los países
es que el estatus de sus profesores ha bajado. Y es muy difícil aumentar ese estatus en
una profesión tan amplia. Hoy en día tenemos muchos más docentes en nuestra sociedad
que antes. Quizás podría aumentarse su estatus si reducimos el número de éstos. Pero
¿cómo vamos a tener menos profesores?, se preguntará. De muchas formas. Una sería
analizar el trabajo que hacen y ver qué parte podrían hacerla otros profesionales. Otra
cosa que yo haría sería no reducir el número de alumnos por clase, eso es tirar el
dinero. Que una clase tenga 30 o 27 alumnos no supone ninguna diferencia en los resultados
académicos y cuesta una burrada. Lo que se podría hacer es que los alumnos pasasen más
tiempo en clases más grandes de lo normal, donde se les ofreciese una presentación
inicial de la materia. Luego, se podrían dividir esas clases en pequeños grupos, para
que el profesor entrase ya en los detalles de la asignatura.
P. En España hay un gran debate sobre si los niños que no alcanzan los resultados a
final de curso deben repetir.
R. Es raro que haya gente que defienda que la única forma de motivar a los alumnos sea
amenazándoles con la repetición. Hay países con buenos rendimientos donde los alumnos
no repiten. Porque no aprendemos en bloques de tiempo de un año. Y repetir es como
decirle a una persona que tiene que repetir todo un año de su vida. Es mejor decirle:
"Esta vez no has llegado, pero vamos a asegurarnos de que la próxima vez sí lo
harás". Los que defienden la repetición creen que ésta es una forma de tener altas
expectativas, y, sin embargo, es una manera muy poco eficiente.